“Gracias a los hombres y a la tierra”, Irene Viñals

Irene Viñals
Ponencia presentada en el año 2010.

Gracias  a los hombres y a la tierra

¿Cómo se forman las raíces de un hombre? Y me refiero con hombre al ser humano, mujeres y hombres.

No es una pregunta vana; hay hombres y hombres.

Unos dicen que las raíces de un ser humano se gestan en la infancia con los olores, los colores, los sabores…



“Otome-Bunraku: Las manos y la voz de la mujer en el teatro tradicional de títeres en Japón”, Fernando Cid

Fernando Cid

Ponencia presentada en el III Encuentro Internacional de Títeres en Femenino, que tuvo lugar en Bilbao-España, en 2008. La ponencia se desarrolló dentro de las actividades programadas en el Foro Femenino, uno de los ejes desarrollados de este Encuentro.

INTRODUCCIÓN

Japón es un país que ha sabido guardar sus tradiciones como pocos, que ha conservado sus señas de identidad prácticamente inalteradas con el transcurrir de los siglos. Aunque, bien es verdad que alrededor de ellas se hayan formado mundos cerrados y críptico en donde la mujer[1] ha tenido poco o ningún campo de acción. En el presente artículo nos centraremos en la importancia (obviada) de la mujer en una de estas formas tradicionales, más en concreto en el centenario arte del teatro de títeres japonés, el Bunraku[2].

1.PALABRAS PREVIAS. UN POCO DE HISTORIA

Mujer y títere.

Quizá sea necesario dar unas pocas pinceladas previas sobre qué es exactamente el Bunraku, ya que debido a lo poco que se han prodigado las compañías teatrales dedicadas a estos menesteres en nuestra geografía occidental y a la poca bibliografía publicada aún al respecto en nuestro idioma[3], el lector tenga escasos o nulos conocimientos sobre este género teatral. Muy brevemente diremos que la historia del teatro de títeres en el Imperio del Sol Naciente es muy larga, se remonta al menos al siglo IX de nuestra era, de cuando datan los primeros documentos conservados alusivos a él. Por aquella época la representación de títeres estaba ligada a ciertos ritos chamánicos o mágicos, en los que la figura de la marioneta servía de mediador o puente entre los hombres y las divinidades. Es de señalar aquí que la mujer tenía un lugar privilegiado en estos ritos como sacerdotisa o pitonisa, reveladora de las palabras o la voluntad de la deidad. Avanzando en el tiempo (siglos XII-XIV), las funciones de títeres saldrán de los recintos religiosos para enraizar de manera definitiva en el corazón de las ciudades, dirigidas ahora hacia un público eminentemente popular.

Antepasado del actual Bunraku fue el Kugutsumawari, un espectáculo de títeres en el que un sólo operario era capaz de articular una marioneta en cada mano, de poner todas y cada una de las voces y de sostener por su cuello y sobre su pecho y estómago el escenario en donde las funciones tenían lugar, formado éste por una caja oblonga de madera. Con el reiterado éxito de esta forma de esparcimiento del vulgo se abrirán los primeros teatros dedicados en exclusiva a las representaciones de títeres. También será ahora cuando los grandes dramaturgos escriban para dicho género escénico; uno de los más famosos de la historia, Monzaemon Chikamatsu (1653-1725), favorecerá con su arte a enaltecer y a dignificar el Bunraku, que dejaba de ser ya un oficio callejero para convertirse en el pasatiempo favorito de la clase burguesa (chonin), todo esto a mediados del siglo XVII. Fue entonces, respaldado por el poderío económico de banqueros y comerciantes, cuando el Bunraku vivió su mejor momento en cuanto a perfeccionamiento y a fama se refiere. Las marionetas, por ejemplo, copiarán los movimientos de los humanos, aumentarán su tamaño (algunas llegarán a medir 1´50 metros) y también su peso (llegando a alcanzar los 20 o 25 kilos), y tanto titiriteros como declamadores o dramaturgos gozarán de una alta estima social.

2.LA MUJER EN EL BUNRAKU

2.1. Generalidades

Por lo que se desprende de algunos grabados fechados en las primeras décadas del periodo Edo (1603-1868), el teatro de títeres no fue del todo ajeno a la mujer. Por estas obras de arte podemos discernir que la mujer manipuló y declamó para ellas mismas y para sus compañeros más cercanos, quizá dentro de las cortes, donde el teatro de títeres se hizo igualmente famoso. También es más que probable que las mujeres nacidas en el seno de familias dedicadas al oficio de titiritero o de tayū[4] (declamador de la obra, encargado él solo de poner todas las voces) se dedicasen a estas labores de manera amateur durante varios siglos, sin que se hayan conservado documentos testimonios que confirmen la teoría. Resulta una verdadera lástima que sus nombres no hayan llegado hasta nosotros, y que hasta entrado el siglo XX (que tan renovador y liberador resultó para Japón) la mujer no haya tenido un peso específico tanto en ésta como en el resto de las formas clásicas del teatro nipón. Caso aparte es el de las mujeres dramaturgas, de las que sí se nos han conservado algunos nombres, como el de Kako Chikajo, autora de una de las obras más famosas y más representadas de todo el repertorio Bunraku, me refiero a El milagro de Tsubosaka Kannon, estrenada en 1870 en Osaka, patria chica del teatro de títeres nipón. Aunque, bien es verdad, que por cada nombre de mujer conocido casi con seguridad diez están aún en el olvido y esperan ser sacados a la luz.

2.2. Nombres propios

Muchos serían los nombres de las mujeres que han luchado por tener un lugar en este mundo eminentemente masculino; por falta de espacio me centraré tan sólo en dos: Jiboku Hayashi, una titiritera de excepción, reconocida por la crítica, ideóloga del Bunraku hecho por mujeres (Otome-Bunraku) a mediados de los años 20 del pasado siglo y creadora de una fructífera escuela de titiriteras en Japón que sigue la meritoria estela de la maestra. Ella fue la inventora, también en los años 20, del sistema de varillas que unen el cuerpo de la marioneta con el de su manipuladora, con lo que se consigue liberar de gran parte del peso de la marioneta a su operadora a la vez que otorga unos movimientos muy cadenciosos al títere. Una de las continuadoras aventajadas de Hayashi fue Masako Kiritake, que fue la primera líder del movimiento del Otome-Bunraku en Osaka y quien cosechó con su compañía numerosos éxitos, tanto dentro como fuera de Japón.

Mujer y títere.

La segunda de estas damas sería la declamadora o tayū del Bunraku Tosahiro Takemoto, poseedora de una voz llena de matices y quien, tras años de esfuerzo y dura pugna contra los más conservadores, se ha ganado un sitio dentro del Bunraku, consiguiendo, incluso, la categoría de “Tesoro Nacional Viviente” (Ningen Kokuho) en 1982. De ella se ha dicho que es capaz de transformar el escenario en un campo de batalla o en un jardín de amor, tal es la versatilidad de su registro vocal. Tosahiro, que mostró desde sus primeros años una gran capacidad para este arte, llamó la atención de maestros reputados como Tsuruzawa Yūzō, que aceptó de buen grado acogerla como su discípula. Y su arte ha sido ya objeto de estudio varias veces, hasta el punto de ser incluida en el canon de declamadores destacados del siglo XX.

La sensei Tosahiro ha representado en multitud de ocasiones acompañada de otra gran mujer, Tsuruzawa Tomoji, maestra en el arte del shamisen, único instrumento permitido en el Bunraku. Ella también fue nombrada “Tesoro Nacional Viviente” y, asimismo, ha dado lugar a una escuela de seguidoras en su lugar de origen, la isla de Awaji.

3. CODA

Desde el punto de vista de un occidental, Japón resulta un país paradigmático, puntero en tecnología y ciencia y ultraconservador en lo que a sus viejas tradiciones se refiere. Y, si bien es verdad que la mujer ha conseguido algunos logros dentro del teatro Bunraku, para contrariedad de los más ortodoxos, largo es aún el camino que debe andar para conseguir la paridad con el hombre. Sólo rescatando los nombres del pasado y alentando a las nuevas generaciones de chicas dedicadas a estos oficios estaremos dando a conocer y viviendo la realidad completa de esta hermosísima manifestación teatral. Igualmente, es importante que los estudios continúen, que se sistematicen y promuevan las investigaciones relacionadas con la mujer y el Bunraku, importante es sacar a la luz las verdaderas atribuciones de las obras o restituir los nombres de las mujeres que duermen aún en un injusto y prolongado olvido.

  BIBLIOGRAFÍA

COALDRAKE, A. Kimi, Women’s Gidayū and The Japanese Theatre Tradition, London, Routledge, 1997.

BOYD, Julianne, The Bunraku Puppet Theatre From 1945 to 1964. New York, University Microfilms International, 1987.

KEENE, Donald, Noh and Bunraku. Two forms of Japanese Theatre, New York, Columbia University Press, 1990.

KUSANO, Darci, Os teatros Bunraku e Kabuki: uma visada barroca, São Paulo, Editorial Perspectiva, 1993.

RENSHAW, Jean R., Kimono in the Boardroom: The Invisible Evolution of Japanese Women Managers, Oxford, Oxford University Press, 1999.

YAMAGAWA, Junichi, Bunraku no Onna, Kyoto, Tanko-sha, 1994.



[1] A parte de la mujer también podríamos añadir a los extranjeros o a los que no pertenecen a la familia de profesionales, para quienes los saberes traspasados de padres a hijos durante siglos siguen siendo inaccesibles.

[2] También denominado Ningyo-Jōruri o, simplemente, Jōruri.

[3] Recomiendo la lectura de FERNÁNDEZ, Jaime, “Bunraku, el teatro de muñecos de Japón”, Boletín de la Asociación de Orientalistas, Madrid, 1976, pp. 3-16;  y, aunque esté mal la autopromoción, CID LUCAS, Fernando, Jōruri: una aproximación al teatro clásico de títeres japonés, Mérida, Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, 2005.

[4] Pienso, por ejemplo, en la añeja familia de los Takemoto, que tantos maestros de canto ha dado desde hace varios siglos hasta nuestros días, y en la que se han constatado varias maestras de las que aún sabemos poco más que sus nombres.

Derechos de autor: Fernando Cid Lucas



“Comunicar, en pie sobre una huella”, Irene Viñals

Irene Viñals

Ponencia presentada en el III Encuentro Internacional de Títeres en Femenino, que tuvo lugar en Bilbao-España, desde el 13 al 22 de noviembre de 2009. La ponencia se desarrolló dentro de las actividades programadas en el Foro Femenino, uno de los ejes desarrollados de este Encuentro.



Carolina Herrera

Carolina Herrera. México

Carolina Herrera. México

Nace en Yuatepec, Morelos (México), en el año 1987. Estudiante de turismo y titiritera, se inicia en el arte de los títeres con 18 años cuando la compañía de títeres “Herrera” volvió a resurgir tras treinta años en ausencia. Son cuatro generaciones familiares que han desarrollado este arte milenario que comenzó con la inmersión de su abuelo Jose Herrera y continúa después con varias generaciones de mujeres, entre ellas Maria Elena, Concha y Blanca Herrera que junto a esta joven, conforman una  historia familiar y de vida ligada al teatro de títeres.

En sus espectáculos los títeres de sus bisabuelos vuelven a tomar vida. Con siete años participa en una obra teatral manipulando una marioneta, y de ahí, las funciones en familia fueron aumentando hasta el día de hoy.

Fuente:Teokikixtli. Revista mexicana del arte de los títeres. Julio 2009, p88-93.



Blanca Herrera

Blanca Herrera. México. Familia de titiriteros Los Herrera

Nacida en la Ciudad México D.F. Crece entre bambalinas y títeres. Su vida transcurre en el teatro de títeres, ya que siendo muy pequeña participaba en la manipulación de los títeres o como actriz  en las carpas de su abuelo, Jose Herrera, conocido artísticamente como “Procopio”. Recorre pueblos y ciudades de México, presentando operetas, zarzuelas, sainetes, sketck, dramas, comedia y variedades en ferias tradicionales.

Con la compañía de “Rosete Aranda” de Carlos Espinal comienza una gira en la que su padre trabajaba como manipulador y su madre como actriz y cantante. Posteriormente trabaja con Teatro Maravillas, Teatro Principal entre otras.

El apellido Herrera forma parte de la tradición titiritera en México, ya que distintas generaciones han sido titiriteros y titiriteras. La tercera generación forma una nueva compañía de teatro formada por Blanca, Concepción y José Herrera Bernal y María Elena, Carolina y José Miguel Herrera, cuarta generación, mantienen el oficio familiar. En el XIX Festival Internacional de Títeres Rosete Aranda, el 9 de agosto de 200 le fue otorgado a los Herrera el Reconocimiento al Mérito Titiritero por la trayectoria de José Herrera Bernal .

En el Primer Encuentro de Títiriteras Mexicanas celebrado en Monterrey las mujeres de esta compañía relataron su historia familiar. María Elena Herrera, Conchita Herrera y Carolina Herrera(ver ficha de ésta).

Fuente: Revista Teokikixtli. “Títeres Herrera”. Edición julio 2009, p 88-93. Información elaborada a partir de los datos publicados en la revista. Fotografías p 88-93, sin autor.



“El cuerpo del actor titiritero, instrumento fundamental para el manejo de nuestros títeres”, Lily Maria Sigie y Leticia de la Vega

Lily Maria Sigie y Leticia de la Vega

Ponencia presentada en el III Foro “Títeres en Femenino” celebrado en Bilbao-España, en noviembre de 2009.

Resumen: El cuerpo del titiritero debe de tener una preparación adecuada para antes y después de la función de nuestros títeres. Se tiene la idea de que unicamente se debe de hacer ejercicios de estiramiento para las manos, sin embargo pocas veces como titiriteros prestamos poca o incluso nula atención al resto de nuestro cuerpo, siendo que éste, como UNIDAD, es todo un instrumento indispensable para el actor titiritero y su excelsa interpretación en el escenario.



“Pinceladas” Concha de la Casa

Fotografía de KONIC,1989. Salir de la Oscuridad

Fotografía de KONIC,1989. Salir de la Oscuridad

Txirlora, Títeres en Femenino….

Diferentes eventos :

  • Creación del Premio Mariona Masgrau.
  • Programas nacionales e internacionales.
  • Encuentros Multilaterales.

Servicio de internet: Títeres en Femenino

Acerca del Premio Mariona Masgrau

•Se concederá a la figura femenina, que en el mundo de la creación  durante años han estado en la sombra.
•El hacer un homenaje a estas mujeres es hacerlo a nosotras  mismas es un reconocimiento de justicia en tantas titiriteras que sabemos que existen …..
Objetivos:
  • Fomentar en l@s jóvenes titirirer@s una experiencia no formal de aprendizaje intercultural.
  • Contribuir al desarrollo de colectividades locales,  nacionales e internacionales.
  • Promover el intercambio de experiencias y buenas prácticas entre las titiriteras en organizaciones participantes.
  • Mejorar las aptitudes y competencias individuales, especialmente de l@s j@venes, con vistas a facilitar la inserción y conocimiento de la figura femenina sin menosprecio de la masculina.
  • Crear la calidad y el acceso a la formación profesional continua de las mujeres, así como facilitar la adquisición, a lo largo de la vida, de aptitudes con reconocimientos individuales.
  • Vivir una experiencia vital de amistad entre las personas y los pueblos, disfrutando del trabajo en grupo y del conocimiento de una actividad compartida con su historia y tradiciones.

Tareas a realizar:

  • Recogida y catalogación de publicaciones, especificas realizadas por mujeres en el mundo de los títeres.
  • Visualización de material gráfico y solicitud de su presencia con nombre propio.
  • Recopilación de información sobre materiales donde la figura femenina esta presente desde las distintas áreas de la creación.
  • Conocimiento de otras entidades que realicen esta labor.
  • Apoyo a las exposiciones, premios, publicaciones, reuniones,etc…

Sobre los encuentros multilaterales:

Las creadoras deben  buscar encuentros en donde confrontar sus áreas de conocimiento con otras compañeras. No es indispensable saber de todo, pero sí la comunicación entre ambas puede facilitar el conseguir objetivos comunes, y entre las diversas profesiones afines al teatro de títeres.

Escritoras-Dramaturgas-Escenógrafas-Pintoras-Escultoras-Directoras-Compositora-Técnicas-Realizadoras-Vestuaristas-Manipuladoras-PoetisaS-Bailarinas-Intérpretes-Vocalistas…

Seguimiento y evaluación:

  • Revisión de los objetivos .
  • Actividades.
  • Grado de implicación y participación.
  • Relación con el entorno.
  • Cuestiones técnicas y de organización.
                   
Concha de la Casa

“CANCIÓN DE LOS TITIRITEROS”

LOS titiriteros

vienen y van

los titiriteros.

Un mucho de magia

y un poco de pan

música de flautas

los titiriteros.

En un carretón

caminan, caminan

un largo camino

los titiriteros.

Una ciencia antigua

y un flaco rocín

llegan a la plaza

los titiriteros.

 Niños y muñecos

juntos en la plaza

y el oficio viejo

de maese Pedro.

Hoy están aquí

mañana quién sabe

alma vagabunda

muñecos de trapo.

Hoy están aquí

los titiriteros.

Año 1967. Ediciones Horizonte, 15 poemas y un títere, por José Luis Mangieri (Argentina).



“Mujer, educadora, titiritera”, Anastasi Bourbou y María Varsou

Anastasi Bourbou y María Varsou

Ponencia presentada por las integrantes de la compañía griega de teatro de calle X-SALTIBAGOS que participó en el III Encuentro de Títeres en Femenino, celebrado en Bilbao-España, durante el mes de noviembre de 2008.

Este texto no es algo más de una especulación de sexo femenino.

Pequeñas preguntas del momento, cuales vinieron a una mujer a la hora que construía algo de madera, de tela o de cerámica, o a la hora que estaba buscando a su niño o a su perdida feminidad, y al final, encontró su títere…



“Títere: mujeres sabias que escriben para tí”, Francisco Vega

Francisco Vega

Ponencia presentada en el II Encuentro Títeres en  Femenino celebrado en Bilbao-España y en el II Foro en Femenino (Primer Encuentro de Mujeres Titiriteras Mexicanas) de Monterrey-México, 2008.

Que fácil, y al mismo tiempo que difícil poder decir algo o escribir sobre la mujer, la mujer titiritera, la titiritera dramaturga, la dramaturga actriz, la actriz titiritera, porque la mujer en el arte de los títeres lo es todo. Como dijera Federico García Lorca… “ CRIATURA DE CREACIÓN”.

Decía, que fácil, porque hablaré de mi feliz encuentro con mujeres con las que he compartido la experiencia de hacer teatro.

Sí, porque antes que Titiritero, me considero un hombre de teatro, y considero a los títeres teatro. actor, director, escenográfo, productor, promotor, titiritero…  que ahora  escribe para ti, mujer,  criatura de creación.



“El proceso creativo en el teatro de títeres”, Arminda Vázquez

Arminda Vázquez

Ponencia presentada en el II Foro Femenino celebrado en Monterrey- México, 2008.

En el inicio de los tiempos de la humanidad, una diferencia  separó al hombre primitivo de los demás animales… al percibir la hostilidad del medio, en lugar de amoldarse pasivo a las modalidades del ambiente… en lugar de someterse, se subleva; en vez de adaptarse, concibe la gran empresa de transformar el ambiente a su manera. El hombre es un animal rebelde y es así como se aleja de la animalidad.



Página 9 de 26« Primera...7891011...20...Última »