“Seguir volando…”, Elvia Mante

Elvia Mante

Ponencia presentada en México, en el I Encuentro de Títeres en Femenino, en el año 2007.

Una mirada a la dramaturgia  y puestas en escena de Elvia Mante

PRIMERA ESCENA:

En un escritorio hay una lámpara, un títere, un baúl pequeño y unas velas.

La lámpara encendida, Música Elvia entra y se sienta, enciende tres velas, descubre al títere lo toma y comienza un pequeño ritual, al terminar el ritual saca papel de cartas y escribe mientras pronuncia las palabras en voz alta))

 

Hola amiga:

Te escribo para contarte lo que ha sido mi vida.

Ya sabes que desde niñas soñábamos con el barco de Peter Pan, con descubrir tesoros egipcios y ser heroínas junto a los tres mosqueteros.

No he podido desprenderme de tales ideas y me he vuelto de madera como Pinocho, he hablado con la luna como Lorca y he sido caballo de circo que además toca el piano.

Cada vez que me subo al escenario me transformo, viajo convertida en otros, sueño que ésta que soy yo se multiplica y fragmenta a la vez y tengo dentro todas las palabras que una vez mis personajes dijeron, todas la ilusiones, los sueños, el dolor y la esperanza. Yo no podría vivir de otra manera. La vida es tan corta y tan árida que sin este jugar a ser tantos a lo mejor no valdría la pena vivirla.

Han pasado muchos años. Si me vieras quizá no me reconocerías.

Haciendo mías las palabras de Sirppa Sivori puedo decirte que ahora soy una tonta feliz, una bromista, una bufona, una actriz y una titiritera que además le ha dado por escribir historias para la escena donde puedo mostrar mi alma visible:  los títeres.

¿Recuerdas lo mucho que soñábamos con viajar? Los planes que hacíamos con la mirada puesta en tierras imposibles para nuestros bolsillos? Pues bien, déjame contarte que las distancias no son tan extremas, que con los títeres he podido viajar y mucho.

Un titiritero al principio de mi carrera me dijo “los títeres son muy nobles, te llevan a conocer el mundo” Yo dije “ajá” y que crees? Tenía razón.

Pero más allá de los viajes geográficos  el teatro de títeres me ha llevado de vuelta a recorrer los mundos que de niñas visitábamos cada tarde trepadas en el árbol de mi casa.

Puedo asegurar que por eso me instalé en esta profesión ya sabes que siempre me perdí en los libros y siempre me encontré en ellos.

Sin éste diálogo contínuo con los “contadores de cuentos”  mi vida hubiera sido otra.

Trabajo para niños para no desprenderme de los cuentos que juntas releíamos hasta el cansancio.

Pero ahora, cada vez que como dramaturga titiritera los recreo en el papel y en el escenario, es para dejar constancia de mi visión del mundo, de los valores en los que creo, de las maravillas que todavía me sorprenden, de las propias lecturas que hago sobre los textos que otros han escrito, por eso casi siempre adapto para la escena con títeres  los cuentos, poemas, canciones de alguien mas: porque para mí es imprescindible compartir con los otros lo que en mí provocaron esas lecturas.

Y en cada texto puedes encontrar una declaración de principios, mi amor por la literatura y la búsqueda de mi misma.

"Caperucita" Imagen de Elvia

En Caperucita Roja hago un homenaje a mi madre y a mi abuela con quienes me reconcilio y a quienes declaro mi amor.En ella acepto por vez primera que siendo tres somos una misma  junto a todas las que nos precedieron en línea directa familiar y agradezco haber crecido bajo la tutela de ellas, con los suficientes cuidados pero con la libertad para cometer mis propios errores y generar mi propio aprendizaje.

"Verde Federico" Imagen de Elvia

"Verde Federico" Imagen de Elvia

En Verde Federico… que te quiero Lorca volqué mi amor por el poeta y traducí en imágenes lo que sus poemas me provocaban.

En Cenicienta de la China reviví los conflictos del crecimiento ante padres que consideraba autoritarios y los celos respecto a mi hermana, mayor que yo y quien no podía hacerme parte de su vida al llegar a la adolescencia porque en esa etapa cuatro años son un océano imposible de atravesar.

Para el Quijote – y no me juzgues por haber tenido el atrevimiento de tocar en mis escritos a dos autores españoles y por reinterpretarlos a mi conveniencia- convierto en imágenes visuales las escenas mas significativas y a la vez mas titiriteras y escribo canciones que narran no la novela sino lo que pienso de cada una de las escenas.

El romance de Faruk y Amida parte de una escena inexistente del cuento “El mono maravilloso” de Las mil y una noches.

Y digo inexistente porque en ella imagino a Faruk y Amida predestinados para estar juntos desde antes de nacer y como, siendo seres de luz, ambos fueron concebidos como complemento uno del otro con sus propias diferencias que les permiten afrontar el destino y reconocerse en el momento preciso para compartir desde ahí su vida juntos. Es de hecho mi reconocimiento escénico a mi vida en pareja y a mi compañero, porque al igual que Faruk y Amida, compartimos el camino en igualdad de circunstancias y estoy segura de que estábamos predestinados.

El ratón roblito, es mi homenaje a Antonio y Angélica, mis amigos y compañeros que al igual que Roblito siempre están dispuestos a ayudarnos a mi y a todos y para los que deseo la vida les recompense mas allá de lo que se merecen

Camila Imaginación, fue un regalo que me hice de crear un espectáculo unipersonal con canciones y poemas que me rondaron por años.

“Libre” y “Cajas” son pequeños ejercicios surgidos en talleres. Libre surgió sobre la escena y luego se transformó en texto.

En el proceso, un juego de acciones se convirtió en una denuncia sobre el suicidio infantil

“Cajas” fue la adaptación de un cuento que primero fue obra dramática y que al llevarla sobre el escenario tuve que transformar nuevamente para representarla con un titiritero en lugar de los dos o tres que eran necesarios cuando la puse en papel.

Finalmente se convirtió en mi propia opinión sobre la violencia urbana.

 Y por último, Maniobras Femeninas, son una serie de escenas que abordan la violencia contra las mujeres en todos los ámbitos: laboral, familiar, de pareja, etc. a partir del humor negro. Escrita para ser representada con títeres de diferentes técnicas a la hora de montarla la resolvimos con títeres de guante que por su simpleza produjeron mayor impacto del que esperábamos.

Mas que vivencias personales, en ella manifiesto mi punto de vista sobre el maltrato contra las mujeres

Escribo para títeres a partir de mi experiencia en un taller de dramaturgia con Freddy Artiles. No para hacer hermosos textos literarios sino para traducir al lenguaje de los títeres imágenes que sería imposible realizar con actores. Casi siempre escribo pensando en la técnica de títeres que podrá representar tal o cual escena, el teatrino o espacio escénico donde se hará la representación, el número de manipuladores que serán necesarios para dar vida a los muñecos y la cantidad de reproducciones en diferentes técnicas que serán necesarias para cada personaje, porque casi siempre me son necesarias todas las técnicas en un mismo espectáculo.

Por eso es como actriz en el teatro de actor nunca tuve la necesidad de escribir para la escena, porque fue hasta que me convertí en titiritera que me dí cuenta de  que antes nunca pude expresarme como quería.

Los títeres son el lenguaje que me hacía falta para comunicarme y de algún modo tengo tantas cosas por compartir y necesito hacerlo de un modo tan personal que los escritos de otros para la escena con títeres no me alcanzan.

Será por esta deformación personal de ser directora de teatro-titiritera-dramaturga, que no definiría como una todóloga sino mas bien como un ser creativo que aborda el hecho escénico desde dentro y desde fuera, aunque me valga del apoyo de otros creativos para traducir mis ideas en el escenario, ya sean directores escénicos, diseñadores, músicos, realizadores, etc. Pero todos ellos como apoyo para lo que primeramente imaginé y puse sobre el papel.

Esta carta y mis reflexiones se han extendido, espero no haberte abrumado y es que a pesar del largo tiempo y la breve distancia física que nos separa me doy cuenta que aunque distintas sigo siendo la misma que encontraba en ti a la escucha perfecta de mis sueños y fantasías

A menudo recuerdo que me decías “ la parte mas emocionante de mi vida es cuando me cuentas la tuya”. Que pena sentí por ti, si juntas habíamos navegado el Nilo  y viajado a la luna de ida y vuelta ¿en que momento aterrizaste, echaste anclas, te perdiste? ¿tu príncipe te convirtió en sapo? ¿derrumbaste el castillo donde aguardabas un mejor porvenir? ¿le permitiste la entrada al primero sin saber que tras las joyas de su sonrisa estaban las cadenas de la realidad?

Que suerte he tenido entonces de no abrir los ojos, de no dejarme atrapar y si en cambio de haber encontrado un modo de seguir volando, buscando tesoros y sobre todo compartiendo prodigios.

Te extraño y lamento mucho que hayas decidido apostarle a la realidad en lugar de permitirte jugar, soñar, vivir.

Yo seguiré aquí. “deshaciendo entuertos”. Convertida en dragón, con mi morral de quimeras al hombro, rehaciendo la realidad y a mi misma sobre la escena o sobre el papel. en cada oportunidad.

Ojalá tú también pudieras hacer lo mismo.

Y mira, antes de decirte adiós, quiero mostrarte a otras que también vuelan, como yo con las alas de los títeres…

 

Derechos de autor: Elvia Mante

 

Esta entrada fue publicada el Miércoles, 25 de julio de 2012 a las 9:27 am y está archivada en la categoría Ponencias. Puedes seguir los comentarios de esta entrada a través de la sindicación RSS 2.0 . Puedes dejar un comentario, o un enlace desde tu propio sitio.

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